¡Aquí no ha pasado nada! (por Antonio Gibello. Periodista, director del Alcázar)

 

¿Habrá alguien en España que se sorprenda de la bajada de telón, -y de pantalones- con que se cierra el penúltimo acto de la farsa político-judicial que ha rodeado la nada “simbólica” proclamación de la República independiente de Cataluña?

Como es sabido -porque así lo han manifestado públicamente- el Gobierno presidido por el Sr. Rajoy y muchos de los medios que le son afines, han acogido con gozoso beneplácito el hipócrita “mea culpa” y la súbita “adhesión constitucional, con que la expresidenta del Parlament catalán se ha burlado de la Justicia y ha evitado su confinamiento en prisión.

Pero, a quienes consideramos la Historia como madre y maestra de los pueblos, las declaraciones de la señora Forcadell nos ha recordado inmediatamente aquella popular frase final del manifiesto con que Fernando VII inauguró en marzo de 1820 su trienio liberal: “Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional”. Lo que no impidió  que tres años después, el Rey felón patrocinase la nueva invasión francesa de “los Cien Mil hijos de San Luis”con los que reinstauró el último decenio absolutista de su reinado. ¡Tres años!

Justo  los mismos que transcurrieron entre la mañana del 14 de abril de 1931, -en que el líder separatista Francesc Maciá proclamó en Barcelona la República y el Estat Catalá integrant de la Federació Ibérica”- y el 6 de octubre de 1934, día en que Companys, presidente de la Generalidad, igual que Puigdemón, volvió a proclamar el Estado catalán,  en los mismos términos que lo hiciera Maciá.

 Dada la celeridad con que transcurren los acontecimientos  en nuestro tiempo, es seguro que no habrá que esperar tres años  para que la señora Forcadell, los señores Puigdemón, Juncadellas, Mas y sus numerosos secuaces vuelvan a urdir la enésima proclamación de la “República independiente de Cataluña.

De hecho, el Presidente Rajoy y sus fieles ministros, se lo han puesto muy fácil con la tardía, fugaz e ineficaz aplicación del artículo 155 de la Constitución, seguida de la acelerada convocatoria de elecciones autonómicas a celebrar el día 21 de Diciembre. En ella, como está previsto y pactado, participarán todos los partidos políticos, incluidos los secesionistas, cuyos dirigentes, desde el ex – viepresidente Oriol Juncadellas hasta el propio Puigdemón podrán encabezar sus listas si, como es probable, siguen el estimulante ejemplo de la señora Forcadell.

Ya lo sugirió el portavoz gubernamental, ministro de Cultura y “variedades”, señor Méndez Vigo, cuando afirmó ante las cámaras televisivas que “el Gobierno vería con agrado” la participación de Puigdemón en los comicios.

Es decir: que después de tanto ruido interior e internac ional, el Gobierno ha resuelto por sí y para todos: “borrón y cuenta nueva”, porque, al parecer, ¡AQUÍ NO HA PASADO NADA!. pues, ¡QUÉ BIEN!.

 

12 meses ago