Carta abierta a D. Mariano Rajoy (por Pedro González Bueno Benítez)

Sr. Rajoy, pienso que son muchos los españoles que recordamos las difíciles circunstancias que concurrían, Diciembre del 2011, cuando su partido obtuvo la mayoría y fue nombrado Presidente del Gobierno. Yo diría que fue la primera vez que la mayoría de los votantes al PP lo hicieron no sólo por considerar ser el mal menor, si no también como un rayo de esperanza, ante la lamentable gobernanza de los 36 años que había tenido España desde la muerte de Franco.

Inicia su legislatura con un 22.9% de paro y un déficit del 9% del PIB, con no sólo una inestabilidad política si no además con partidos antisistema pujantes, con 17 autonomías muy costosas y crecidas en su poder (entre ellas la vasca y la catalana con su particular problemática), con una nación que ha sufrido un persistente desarme patriótico, moral y religioso, una extendida y descomunal corrupción y todo ello defendiendo y manteniendo una pérfida y muy destructiva mentira histórica.  Nada parecido a la España que recibió Adolfo Suárez, pero eso sí, ¡aquella no era democrática! (el lograr que lo fuera parece supuso un “enorme sacrificio”, no se sabe de quién)

Pues bien, Sr. Rajoy, ha decepcionado a todos los que le votaron como un rayo de esperanza que supondría un cambio radical a la política del Sr. Zapatero. La primera sorpresa que deparó a sus ingenuos votantes fue el mantener todas esas aberrantes leyes que desde la oposición trató sin éxito que no progresaran; Ley del aborto, la mal llamada Ley de Memoria Histórica, etc. Su único objetivo, insisto único, fue  el que España no fuese intervenida por la UE y lo consiguió, no sé si a un alto costo o no pero lo consiguió, lo que indudablemente fue muy positivo para España. Da la sensación de que con ello, unido a su política económica, justifica plena y satisfactoriamente su actuación como jefe del gobierno.

Lamento Sr. Rajoy decirle que salvo en lo económico, ha gobernado con las mismas leyes y las mismas fobias que el Sr. Zapatero y que con su pasividad y tolerancia se han recrudecido impunemente y con mayor fuerza las ofensas y ataques a la religión católica, a la bandera, al Rey y a la Monarquía, el Congreso se ha convertido en un vergonzoso espectáculo por lo que se ve y por lo que se oye,  la libertad de expresión nos ha llevado a tolerar lo intolerable, la persecución a todo lo que parece defender o ensalzar a España al grito de fascista es enjuiciado y castigado, la corrupción ha infectado el país a todos los niveles, incluido su propio partido y España sigue cabalgando desbocadamente sobre la mentira.

El tema catalán merece capítulo aparte. ¿Se da Vd. cuenta del daño que ha hecho a España permitiendo que Cataluña se considere capaz de independizarse?.¿Es Vd. consciente del desastre de su gestión para frenar esta rebelión y del ridículo que por ello ha sufrido y sufre España a nivel internacional?

Sr. Rajoy, a la vista de los hechos yo me pregunto si es Vd. español o mejor dicho si se siente español. Yo nunca le oigo hablar de España y no digamos dar un viva España, aunque fuera sin la emoción que sentimos muchos españoles al dar ese grito.

En cambio sí sé que es Vd. un buen orador, un buen parlamentario y sobre todo un entusiasta demócrata, eso lo sabe todo el mundo pues no para de pregonarlo y a mí me parece muy bien, pero hay que ser consciente de que la democracia es un sistema y que también lo es el sistema métrico decimal y que por el sistema métrico decimal nadie ha dado la vida* y que por el contrario por España son muchos los que la han dado.

Me permito decirle que para gobernar una nación y no digamos a España hay que sentirla, hay que amarla y anteponer a todo sus intereses y su defensa.

Para su tranquilidad sepa que muchos, muchísimos de esos españoles que han llenado las calles ondeando banderas ante una situación de peligro de su patria,  son la garantía de que, a pesar de su ineptitud, España siempre será una. Ellos sienten a la Madre Patria en su corazón.

* Agustín de Foxá

 

8 meses ago