Después de las elecciones del 28A por Pedro González -Bueno Benítez


Uno está curado de espantos, pero ello no es óbice para que, en estos principios del Siglo XXI que vivimos por la gracia de Dios, sea raro el día que no surja algo que nos sorprenda o incluso nos indigne, aunque ya nada nos escandaliza; recordemos a Breton, líder de los surrealistas, dirigiéndose a Buñuel, allá por el año 1955: “Es triste tener que reconocerlo, mi querido Luis, pero el escándalo ya no existe”.

En efecto, ya nadie se escandaliza, pero… ¿No sorprende que el hombre que con la mayor osadía y desfachatez, el que ha sido posiblemente el mayor mentiroso en la historia de España, obtenga el respaldo  del pueblo al que más daño va a causar su mandato? ¿No resulta increíble que, con la no lejana experiencia de la cínica actuación del ministro Solbes, la señora Calviño repita la misma jugada, con la misma desvergüenza y las mismas trágicas consecuencias para la clase media y menos favorecida del pueblo español? Hay infinidad de acciones reprobables en el equipo de Sánchez, pero pienso que todas pueden quedar representadas en la desfachatez, en la vil y canalla actuación de la señora Calviño; con cultura, preparación, ex ministra, con experiencia en la UE, esa experiencia que la faculta para saber sin género de duda que, con su defensa de lo indefendible, está respaldando la condena a muchas familias a la desesperación de padecer el paro, a empresarios obligados a cerrar sus empresas, a la ruina y frustración de tantas ilusiones y proyectos.

Señora Calviño, ciertamente será usted recompensada, generosamente recompensada, porque esta España sin dignidad que deseo cuanto antes pase al olvido, paga a los traidores; pero espero que cuando vea cómo crece el número de parados y la desesperación de un pueblo a la que ha llevado la política que usted ha defendido con desparpajo y manifiesta deshonestidad, le remuerda la conciencia, si es que no la ha desterrado, si no la ha acallado a base de riqueza y vanidad.

Y, como complemento al espectáculo político con tanta hipócrita ambición, se ha levantado la veda para concursar con la pretensión de hacerse famoso, pronunciando “la frase del día”, o la sentencia aclaratoria de este maremoto en que estamos sumidos, lográndose el récord de imbecilidades pronunciadas como verdades socráticas.

-“No querer pagar impuestos es cargarse la democracia” (Ábalos) Sin comentarios.

-“Lo que se pretendió en la Transición española fue la devolución de España a los españoles, su realidad íntegra, incluyendo la regional” (Antonio Castillo Algarra). Uno se pregunta quién era la propietaria de España en la era de Franco, incluyendo la regional. ¿Franco, acaso?

-“España acaba con Sánchez o Sánchez acaba con España”. (Antonio Burgos). Sr. Burgos, independientemente del mal momento por el que atraviesa España, España es mucha España y aunque Sánchez ocupe un puesto crucial en estos comprometidos momentos, el señor Sánchez no es más que un gusano político.

-“Sánchez arrastra una anacrónica empanada conceptual que los lleva a confundir España con el franquismo”. (Luis Ventoso). ¡Cuanta obcecación!, pensar que todavía no se han enterado que el que lo tiene muy claro es Sánchez y que al atacar a Franco a quien ataca es a  España.

-“Núñez-Feijóo reclama un partido abierto, sin pensamiento único y centrado”. Con ese programa unido a la búsqueda desesperada  del centro que se le ha perdido al señor Casado, sinceramente no creo que despierten el entusiasmo que añoran de sus votantes.

Está claro que no escarmientan. Siguen sin saber lo que es España y enfrentándose a los que sí saben lo que es la anti-España. Estas elecciones han demostrado lo que ya era sabido, y es que los partidos políticos no defienden un programa, un ideario, unos principios en los  que creen, unos objetivos de interés nacional; los partidos, salvo honrosas excepciones, buscan el poder, la fama y el dinero, lo que supone una farsa a escala nacional. Resulta deprimente el que una vez pasadas las elecciones generales y en vísperas de las autonómicas, municipales y europeas, todos los partidos, salvo VOX, hablen exclusivamente de su política con respecto a los restantes partidos, de  su aspiración sobre su posición en el espectro político… de todo, menos de lo que debería hablar: de economía, de educación, de sanidad, de política regional, laboral, de seguridad… y de principios, de libertades y de leyes y obligaciones. De lo que importa a los españoles y de  recuperar la dignidad de España como nación.

La única luz en el panorama político son los 24 diputados de VOX y la labor de los que alcancen presencia en las Comunidades, Ayuntamientos y en la UE.

P.D. A punto de enviar estas líneas para su publicación se produce el fallecimiento de don Alfredo Pérez Rubalcaba, al que yo, como católico, deseo descanse en paz, y me siento obligado a manifestar mi sorpresa debido al revuelo y duelo nacional que ello ha producido. A mi entender queda claro que la crítica situación por la que hoy atraviesa España se debe en gran medida a sus numerosas, influyentes, maquiavélicas y contradictorias actuaciones como muñidor de la política. No podemos olvidar el caso Faisán y que ETA dejara de asesinar a cambio de escaños y ediles; el “pásalo-pásalo” del 11M que con el eslogan “los españoles se merecen un gobierno que no les mienta” encumbra y colabora con Zapatero, que se asocia a ERC y reconoce a Cataluña como nación en el nuevo estatuto; y no pone la menor objeción a la aprobación de la ley más dictatorial y antidemocrática, la denominada de Memoria Histórica. Lo poco positivo de su actuación política queda ampliamente anulado por lo expuesto anteriormente y de ahí mi sorpresa ante el homenaje nacional a su fallecimiento. El señor Pérez Rubalcaba ha colaborado con los dos gobiernos más corruptos y más nefastos para España de esta democracia, siguiendo éstos fielmente lo que ha sido desde su constitución la trayectoria del partido socialista.

1 mes ago