El Fin de los Tiempos (La Revelación Pública) por José María Manrique

Es posible que esta expresión les suene a algunos, pero también lo es que no todos conozcan los matices que encierra, entre otras cosas porque se hurtan sistemáticamente de las catequesis y homilías, como habrán comprobado durante el final del Tiempo Ordinario del Año Litúrgico, e incluso el Adviento (martes de la 2ª semana: “Día del Señor”, Isaías 24.19-25),por más que las lecturas de la Misa los proclamen.

Para empezar, hay que centrarse en su significado profundo: religioso y escatológico. O, mejor, esjatológico, porque, como dijo el afamado argentino Padre Leonardo Castellani (ex S.J.), la palabra escatológicosignifica pornográfico (del griego scatos, excremento), mientras esjatológico significa noticia de lo último (ésjatónen griego es “lo último”). Estamos hablando pues de “Los Últimos Tiempos” y esta expresión aparece repetidas veces en la Revelación Pública recogida en la Biblia (las citas siguientes están tomadas de la afamada de Mons. Johannes Straubinger, 1883-1956). Recordemos que la citada revelación del Depósito de La Fése inició con la vida pública de Jesús y se cerró con la muerte del último apóstol, y es la fuente del conjunto de las principales verdades y dogmas de fe que todo cristiano debe confesar.

Antiguo Testamento:

Eclesiástico48.27: “…Vio (Isaías) con su grande espíritu los últimos tiempos… Anunció las cosas que han de suceder hasta el fin de los tiempos, y las ocultas, antes que aconteciesen.

Jeremías23.20 y 30.23: “…Al fin de los tiemposlo comprenderéis (el designio de Dios)”, “…He aquí que se desata el torbellino de Yahvé, torbellino furioso que se precipita y descarga sobre la cabeza de los impíos. No cesará el ardor de la ira de Yahvé hasta realizar y cumplir los designios de su corazón. Al fin de los tiemposentenderéis esto”.

Daniel10.14: “…He venido a enseñarte (dice el ángel a Daniel) lo que ha de suceder a tu pueblo al fin de los tiempos; pues la visión es para tiempos (remotos)”. Nota de Straubinger:esos tiempos bien pueden ser los que vivimos nosotros.

Oseas3.4: “…mucho tiempo han de estar los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio … Pero después se convertirán los hijos de Israel, y buscarán a Yahvé, su Dios, y a David, su rey; y con temblor (acudirán)a Yahvé y a su bondad al fin de los tiempos”.

Estas cortas citas nos parecen suficientes para centrar el tema, pero, por supuesto, hay muchísimos pasajes más, como los que tratan del “día de Yahvé” (Isaías -Is.- 13, Ezequiel -Ez.- 13 y 30, Joel -Jl.- 1, etc), y, sobre todo, de Daniel (Dn.).  Este gran profeta,  que vivió unos 500 años antes de nuestra, predijo con exactitud la duración del cautiverio judío en Babilonia y el momento de la llegada del Mesías, y en los capítulos 11 y 12 da muchos detalles del “Tiempo del Fin”, los cuales merecen analizarse más adelante en conjunción con el Apocalipsis de San Juan.

Nuevo Testamento. Son fundamentales las del Discurso Escajológio de Cristo, sin olvidar el Apocalipsis y algunas Epístolas:

Marcos 13: «Cuando Él salía del templo, uno de sus discípulos le dijo: “¡Maestro, mira! ¡qué piedras y qué edificios!”.Respondióle Jesús: “¿Ves estas grandes construcciones? No quedará piedra sobre piedra que no sea derribada” …Y es necesario primero que a todas las naciones sea proclamado el Evangelio” … “Más cuando veáis la abominación de la desolación(Dn. 9.27, 11.31, 12.11)instalada allí donde no debe –¡entienda el que lee!–, entonces…” … “Porque habrá en aquellos días tribulación tal, cual no la hubo desde el principio de la creación que hizo Dios, hasta el presente, ni la habrá.Y si el Señor no hubiese acortado los días, ningún viviente escaparía; más a causa de los escogidos que Él eligió, ha acortado esos días” … “Pero en aquellos días, después de la tribulación aquella, el Sol se oscurecerá, y la Luna no dará su resplandor (vease Is. 13.10; Ez. 32.7; Jl. 2.10), y los astros estarán cayendo del cielo, y las fuerzas que hay en los cielos serán sacudidas. Entonces, verán al Hijo del hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria.Y entonces enviará a los ángeles, y congregará a sus elegidos de los cuatro vientos, desde la extremidad de la tierra hasta la extremidad del cielo”». Nota de Straubinger: Este capítulo contiene, como entrelazadas, dos profecías: la ruina de Jerusalén y la venida del Señor al fin de los tiempos, Los versículos (vv.) 6-13 se refieren a las persecuciones en general, los vv. 14-19 a la destrucción de Jerusalén, los vv. 19-27 al fin de “este siglo malo” (Gálatas -Ga.- 1.4). 

Lucas 21.7: “…y Jerusalén será pisoteada por gentiles hasta que el tiempo de los gentiles sea cumplido … Y habrá señales en el Sol, la Luna y las estrellas y, sobre la Tierra, ansiedad de las naciones, a causa de la confusión por el ruido del mar y la agitación (de sus olas). Los hombres desfallecerán de espanto, a causa de la expectación de lo que ha de suceder en el mundo, porque las potencias de los cielos serán conmovidas.Entonces es cuando verán al Hijo del Hombre viniendo en una nube con gran poder y grande gloria”.

Lucas 17.26: “…Y como fue en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre.Comían, bebían, se casaban (los hombres), y eran dadas en matrimonio (las mujeres), hastael día en que Noé entró en el arca, y vino el cataclismo y los hizo perecer a todos. … Conforme a estas cosas será en el día en que el Hijo del Hombre sea revelado”.

Lucas 18.1… cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrarála fé sobre la Tierra?”. Straubinger:el artículo `la´, aunque consta en el original griego,  las versiones en lengua vulgar lo suprimen.

Mateo 24:«Saliendo Jesús del Templo, íbase de allí, y sus discípulos se le acercaron para hacerle contemplar las construcciones, del Templo. Entonces Él les respondió y dijo: “¿Veis todo esto? En verdad, os digo, no quedara aquí piedra sobre piedra que no sea derribada” …Y esta Buena Nueva del Reino será proclamada en el mundo entero, en testimonio a todos los pueblos. Entonces vendrá el fin. Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel, instalada en el lugar santo –el que lee, entiéndalo–, … habrá, entonces, grande tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá más … Porque, así como el relámpago sale del Oriente y brilla hasta el Poniente, así será la Parusíadel Hijo del Hombre (Segunda Venida de Cristo) … “Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días el Sol se oscurecerá, y la Luna no dará más su fulgor, los astros caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre (en general se cree que es la Cruz), y entonces se lamentarán todas las tribus de la Tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con Poder y gloria grande. Y enviará sus ángeles con trompeta de sonido grande, y juntarán a los elegidos de Él de los cuatro vientos, de una extremidad del cielo hasta la otra”».

II Timoteo 3.1: “Has de saber que en los últimos díassobrevendrán tiempos difíciles.Porque los hombres serán amadores de sí mismos y del dinero, jactanciosos, soberbios, maldicientes, desobedientes a sus padres, ingratos, impíos,inhumanos, desleales, calumniadores, incontinentes, despiadados, enemigos de todo lo bueno,traidores, temerarios, hinchados, amadores de los placeres más que de Dios.Tendrán ciertamente apariencia de piedad, más negando lo que es su fuerza”.Nota de Straubinger: enlos últimos días, esto es, en los tiempos que preceden a la segunda venida del Señor. Es un término que abarca todo el tiempo de la Ley Nueva.

II Pedro3.3: «en los últimos díasvendrán impostores burlones que, mientras viven según sus propias concupiscencias, dirán: “¿Dónde está la promesa de su Parusía? Pues desde que los padres se durmieron todo permanece lo mismo que desde el principio de la creación”». Straubinger: S. Agustín menciona estas palabras de S. Pedro como relativas a los tiempos del fin y al Anticristo.

Judas 1.18:«… los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo, que os decían: “En el último tiempovendrán impostores que se conducirán según sus impías pasiones. Éstos son los que disocian, hombres naturales, que no tienen el Espíritu…”».

Dejando, de momento, el Apocalipsis, último libro del Nuevo Testamento y, por lo tanto,importantísima parte de la Revelación Pública, de lo expuesto anteriormente se puede concluir que los términos Fin de los Tiempos, o Últimos Tiempos, se refieren a la Segunda Venida de Cristo o Parusía. Incluso se puede afirmar que la misma sucederá cuando:

– Se haya anunciado el Evangelio a todas las naciones

– Exista una inmensa crisis en la Iglesia que haya permitido “la abominación de la desolación  instalada allí donde no debe” y una pérdida generalizada de la Fe. 

– Como consecuencia y como castigo, acontezcan “días tribulación tal, cual no la hubo desde el principio de la creación … ni la habrá”.

– El “tiempo de los gentiles” se haya cumplido y los “hijos de Israel” se hayan convertido.

Quedémonos con estos datos, que ampliaremos posteriormente, para enfocar adecuadamente este trascendental tema.

4 meses ago