La última prueba de la iglesia por José María Manrique


In novissimis diebus instabunt tempora periculosa (en los  últimos días vendrán tiempos peligrosos). 2 Tim. 3

Nos encontramos hoy ante el más grande combate que la humanidad haya nunca visto. No creo que la comunidad cristiana lo haya comprendido totalmente. Estamos hoy ante la lucha final entre la Iglesia y la Anti-Iglesia, entre el Evangelio y el Anti- Evangelio. Cardenal Karol Wojtyla (luego Papa J.P. II, el 9-XI-1976; http://idd0098d.eresmas.net/IVANDIAS.HTM).

La presencia de Satanás en la historia de la humanidad aumenta en la misma medida en que el hombre y la sociedad se alejan de Dios. Juan Pablo II,Audiencia general, 20-VIII-1986.

Para cerrar las citas a la doctrina con relación al Final de los Tiempos, es imprescindible citar comentar el Catecismo de la Iglesia Católica. Pero antes merece la pena dibujar algunos de los personajes que protagonizarán el Fin de los Tiempos.

El Catecismo y el Fin de los Tiempos

He aquí la copia literal del actual, únicamente despojada de las citas a  las Escrituras, para abreviar y por haberlas tratado anteriormente [i]:

«La venida del Mesías glorioso, en un momento determinado de la historia, se vincula al reconocimiento del Mesías por «todo Israel» del que «una parte está endurecida» en «la incredulidad» respecto a Jesús» (CCE nº 674). «Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes. La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la Tierra desvelará el «misterio de iniquidad» bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne» (CCE nº 675). «La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección. El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal que hará descender desde el cielo a su Esposa. El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa» (CCE nº 677).

Esta enseñanza está así mismo recogida en el primer «catecismo» cristiano:

«En los últimos días se multiplicarán los falsos profetas y  los  corruptores, y las ovejas se convertirán en lobos, y el amor se convertirá en odio. En efecto, al crecer la iniquidad, los hombres se odiarán entre  sí, y se perseguirán y se traicionarán: entonces aparecerá  el extraviador del mundo, como hijo de Dios, y hará señales y prodigios, y la Tierra será entregada en sus manos, y cometerá iniquidades como no se han cometido desde siglos. Entonces la creación de los hombres entrará en la conflagración de la prueba, y muchos se escandalizarán y perecerán. Pero los que perseveren en su fe serán salvados por El mismo que había sido maldecido. Entonces aparecerán las señales auténticas: en primer lugar el signo de la abertura del cielo, luego el del sonido de trompeta, en tercer lugar, la resurrección de los muertos. Como está dicho: «Vendrá el Señor y todos los santos con Él» (Zac 14, 5). Entonces el Mundo verá al Señor viniendo de entre las  nubes del cielo» (Didajé, Cap. 16, 3-8) [ii].

[i]      Catechismus Catholicæ Ecclesiæ (CCE), http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s2c2a7_sp.html.

[ii]     Didaché (Didajé): La instrucción del Señor a los gentiles por medio de los doce Apóstoles. https://www.corazones.org/doc/didache.htm.

3 meses ago